Este año todo mundo sin excepción estamos sufriendo de la Pandemia del COVIT-19. Creo que este año se va a caracterizar precisamente por este acontecimiento que nos afecta en nuestra vida diaria, en la economía, educación, sociedad, vida religiosa, etc.
De hecho somos conscientes de los cambios que ha habido en nuestra vida debido en gran parte al confinamiento al que nos tenemos que someter mientras se encuentra una solución (llámese vacuna) a esta situación.
Precisamente mi vida pastoral en la parroquia de St Martha, HP terminó "oficialmente" a finales de abril pero yo salí de la misma el 19 de junio para poder continuar con mis preparativos para mi "nuevo" destino en Corea del Sur.
Después de hacer algunos trámites en el Consulado coreano en la Ciudad de México por fin estoy listo para partir a mi nuevo destino en cuanto sea posible.
Considero mi paso por St Marta como una muy buena experiencia en mi vida sacerdotal, la comunidad me pareció muy activa, alegre y con mucha hambre de Dios. Les agradezco mucho todas las buenas experiencias que vivimos en ese lugar y el trabajo al lado de varios sacerdotes que, aunque somos de la misma comunidad, era muy difícil convivir con ellos mientras estaba en mis otros nombramientos antes de venir a Estados Unidos. La experiencia llega a su fin y ahora solo queda ponerme en las manos de Dios y llevar conmigo los buenos recuerdos de mi paso por esta parroquia en Huntington Park, CA.
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